Descubriéndome estar grisáceo de preocupación mientras aguardaba que el relajamiento muscular consiguiese apaciguar la hosquedad de mis pensamientos, fue cuando, dicho y hecho, fui interrumpido por imponderables especulaciones como si me encontrase en el fondo de los océanos al igual que Neptuno, sintiéndome ponderoso, pero más bien sereno, suave, tranquilo como es que deben sentirse [...]




